«Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso, enano, rencoroso, que no tiene corazón», como diría la canción, que además se la pasa visitando sitios de dudosa clase y reputación. Licenciado en cantinas y bares de mala muerte. Vago, borracho y vividor, que bordeando los cincuenta años, aún no se percata que la adolescencia se le terminó hace décadas. Viviendo hace más de 5 años en Tailandia, describe su abjecto mundo bohemio y sórdido.
Se cree la reencarnación de Bukowski, pero a duras penas le alcanza para escribidor de anécdotas y crónicas mal redactadas, que a nadie interesan y nadie entiende, mientras se bebe incontables litros de cerveza y vino del más barato, porque es una rata hedonista, un mentiroso compulsivo, que se presenta como Manu, sin embargo todos saben su verdadero nombre.